Esta entrada tiene para mi un especial significado, no solo por el hecho de que no se trata, como es habitual en mi blog, de un post sobre moda o tenencias, sino porque la "culpable" del mismo es una amiga.
Bueno, la verdad es que Natalia, así se llama esta Artista, y yo fuimos juntas al colegio y tras años de no saber nada la una de la otra nos hemos reencontrado en Facebook yo hablando de moda y ella haciendo realidad un sueño, el de pintar.
Natalia, influenciada por su padre, un ingles enamorado de la luz de nuestra isla, Gran Canaria, pinta desde niña. Con él, con su caballete, sus pinceles y sus aromas a aceite de linaza o esencia de trementina, cuando uno vive con pasión un arte, los olores se transforman en aromas, mi amiga recorrió recoletos rincones de Vegueta o Telde en busca del secreto de la pintura, engañar al ojo mostrándole tres dimensiones donde solo hay dos.
Pinta flores. Natalia pinta flores, sobre todo. Flores grandes, alegres, generosas, exuberantes... Flores que transmiten la esencia de lo que ella es, de la alegría de vivir que alberga en su interior.
Cuando hace algún tiempo me comentó que había dejado su carrera profesional para dedicarse de lleno a su sueño, su pintura, no me sorprendió. Cada uno nacemos con un destino. Por mucho que la vida, las circunstancias o la necesidad, se empeñen en lo contrarío, llega un momento en que dejamos salir ese "monstruo" al exterior o corremos el riesgo de vivir una vida impostada. Y lo peor... de no ser felices.
Os dejo el enlace a su pàgina en Facebook por si os interesa conocer a esta valiente.
¿Qué os parece su pintura? ¿Y lo de perseguir los sueños? ¿Os atrevéis?




















