Lo siento, nena, pero aquí hay algo que no funciona. Reconoce que hablar de Botas fresquitas para el verano es puro eufemismo. Son tres términos, botas, frescas y verano, imposible de conjugar en la misma frase. Vale que para la Carbonero sean un básico de todos los veranos. Vale que te encante el look de Raquel del Rosario con ellas. Vale que quieras ser la más trendy del barrio, pero admítelo, frescas, lo que se dice frescas, no son. Por mucho que me jures que no te dan calor, argumento esgrimido por todas las que la lleváis...¡no me lo creo!

